| El Camino Aragonés |
La historia del camino de Santiago nos remonta a miles de años atrás en donde los celtas recorrían grandes distancias atravesando los Pirineos, hasta llegar a "Finis Terrae", donde encontraban la paz de su espíritu.
Con la llegada del cristianismo y el descubrimiento en Galicia de la tumba del Apóstol Santiago, el viejo Camino se llenó de fieles peregrinos que se dirigían hacia la ciudad de Santiago, sirviéndose de los pasos naturales que ofrecía el Pirineo.
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El paso del Somport es el más conocido y mejor conservado, considerado
como el tradicional. |
Revista digital Valle del Aragón |
Prosigue hacia el sur hasta Canfranc Estación, pasando al pie del Fuerte
de Coll de Ladrones y continua hasta le pueblo de Canfranc, donde se
encuentra el Puente Románico de Peregrinos sobre el río Aragón.
Con el ensanchamiento del Valle, el peregrino alcanza Villanúa; en
su Iglesia parroquial se encuentra Nuestra Señora de los Ángeles,
magnífica talla románica del siglo X, la aldea de Aruej con su pequeña
iglesia románica del siglo XI, la ermita de San Juan y las Grutas y
Dólmenes prehistóricos.
El peregrino puede desviarse por Aratorés, donde encuentra la Iglesia de San Juan Bautista (siglo XII), o acercarse hasta Borau, pasando por la Iglesia de San Adrian de Sasabe, antiguo monasterio visigodo, ejemplar románico de los siglos XI y XII.
En Castiello de Jaca, la Iglesia de San Miguel (siglo XII), conserva unas "reliquias" asociadas a leyendas medievales de peregrinos. En la Garcipollera se alza la Iglesia románica de Santa María de Iguacel (siglo XI), antiguo monasterio femenino, precursor del estilo jaqués, anterior a la Catedral de Jaca y que conserva una imagen sedente, relieves en madera y una bella reja decorada con motivos espirales.
Se llega a Jaca donde encontramos la Catedral de San Pedro
(S.XI)
que se inició en 1076, en tiempos de Sancho Ramírez. Consta de planta
basilical de tres naves, divididas en el interior por pilares cilíndricos y
cruciformes, tres absides en su cabecera y un amplio pórtico de dos tramos. La
decoración exterior dio lugar al "ajedrezado jaqués".
| Pedro Molero Giménez Socio nº 1.095 de VEGAP < pedromolero@ono.com > |